Cuidemos la Unción que Dios nos dio
La unción es lo que nos capacita a hacer la obra de Dios, si queremos conquistar esta ciudad necesitamos de la unción, del aceite, de la presencia de Dios.
Vemos a lo largo de toda la palabra de Dios que hombres fueron cuidados por el Señor y que manifestaban la gloria de Dios donde ellos iban.
Hechos 1:8 habla de la unción que Dios quiere derramar sobre cada uno de nosotros. Es la unción que Elías tuvo cuando oró por fuego y por lluvia, la misma unción que estaba sobre Pedro cuando sanaba con su sombra a los enfermos, es esta unción que tenemos que pedir y cuidar.
Observamos que la unción de Dios los cuidaba, la presencia de Dios los protegía, pero ellos también cuidaban de la unción, cuidaban que la presencia de Dios continúe en sus vidas.
1. Hubo un hombre llamado Elías, un profeta del Señor que tenía la unción de Dios. Y esto lo vemos cuando el ora para que ya no llueva; cuando reunió a los profetas de Baal orando por fuego y fuego del cielo cayó; vemos también que el huye de la presencia del rey por que lo buscaban para matar y en todo esto Dios cuidó de él, en una tierra en sequía le dio alimento; podemos decir que la unción cuidaba a Elías. La presencia de Dios lo guardaba, pero también Elías cuidaba la unción.
La unción cuidaba a Elías, pero Elías también cuidaba a la unción. “Vive Jehová en cuya presencia estoy” (1 Reyes 17:1). Elías cuidaba de la unción estando en la presencia de Dios. Hay muchos siervos de Dios, hijos de Dios que no están en la presencia de Dios, no oran, pasan días y no buscan de Dios y así no cuidan la unción que Dios les dio. Puedo decir que la unción te cuida pero necesitamos cuidar de la unción.
2. El rey David fue otra de las personas que tenía la unción Dios desde el momento que fue ungido como rey en 1 Samuel 16:12-13. Vemos también que Dios cuidaba de él, la unción cuidaba de David. Saúl comenzó a perseguir a David intentando matarlo en muchas oportunidades, pero la unción lo cuidaba. David también cuidaba de la unción, tanto es el caso que cuando fue confrontado por su pecado, él no dijo “mi reino” o “que dirá la gente”, sino él dijo: “no apartes tu Santo Espíritu de mi”. David sabía que sin la unción no era nada. Necesitamos entender que sin la unción de Dios no somos nada, la unción cuidaba de David pero, David cuidaba de la unción.
3. Por otro lado Saúl un hombre que también tenía la unción de Dios, pero no cuidó de ella. Saúl no adulteró, no blasfemó pero desobedeció y no hubo arrepentimiento en este hombre, no cuidó de la unción. Perdió la unción no dejó de ser rey, pero no tenía la unción y sin la unción no somos nada.
¿Estás cuidando de la unción? La unción cuidará de ti, pero necesitas cuidar de la unción. Hay algo que va a cambiar esta ciudad y será cuando esta cuidad vea la gloria de Dios. La iglesia a sido llamada para caminar en lo sobrenatural, haciendo cosas sobrenaturales, cuidemos de la unción que Dios nos a dado; no estamos lejos de un avivamiento solo cuidemos de la unción por que hay algo grande que esta por venir.
Muchos cayeron y no están cuidando de la unción del Señor, es momento de buscar más de Dios como Elías, como David, como grandes siervos de Dios. Dios nos está levantando para un gran avivamiento, sólo cuida de la unción y la unción cuidará de ti.La unción es lo que nos capacita a hacer la obra de Dios, si queremos conquistar esta ciudad necesitamos de la unción, del aceite, de la presencia de Dios.
Vemos a lo largo de toda la palabra de Dios que hombres fueron cuidados por el Señor y que manifestaban la gloria de Dios donde ellos iban.
Hechos 1:8 habla de la unción que Dios quiere derramar sobre cada uno de nosotros. Es la unción que Elías tuvo cuando oró por fuego y por lluvia, la misma unción que estaba sobre Pedro cuando sanaba con su sombra a los enfermos, es esta unción que tenemos que pedir y cuidar.
Observamos que la unción de Dios los cuidaba, la presencia de Dios los protegía, pero ellos también cuidaban de la unción, cuidaban que la presencia de Dios continúe en sus vidas.
1. Hubo un hombre llamado Elías, un profeta del Señor que tenía la unción de Dios. Y esto lo vemos cuando el ora para que ya no llueva; cuando reunió a los profetas de Baal orando por fuego y fuego del cielo cayó; vemos también que el huye de la presencia del rey por que lo buscaban para matar y en todo esto Dios cuidó de él, en una tierra en sequía le dio alimento; podemos decir que la unción cuidaba a Elías. La presencia de Dios lo guardaba, pero también Elías cuidaba la unción.
La unción cuidaba a Elías, pero Elías también cuidaba a la unción. “Vive Jehová en cuya presencia estoy” (1 Reyes 17:1). Elías cuidaba de la unción estando en la presencia de Dios. Hay muchos siervos de Dios, hijos de Dios que no están en la presencia de Dios, no oran, pasan días y no buscan de Dios y así no cuidan la unción que Dios les dio. Puedo decir que la unción te cuida pero necesitamos cuidar de la unción.
2. El rey David fue otra de las personas que tenía la unción Dios desde el momento que fue ungido como rey en 1 Samuel 16:12-13. Vemos también que Dios cuidaba de él, la unción cuidaba de David. Saúl comenzó a perseguir a David intentando matarlo en muchas oportunidades, pero la unción lo cuidaba. David también cuidaba de la unción, tanto es el caso que cuando fue confrontado por su pecado, él no dijo “mi reino” o “que dirá la gente”, sino él dijo: “no apartes tu Santo Espíritu de mi”. David sabía que sin la unción no era nada. Necesitamos entender que sin la unción de Dios no somos nada, la unción cuidaba de David pero, David cuidaba de la unción.
3. Por otro lado Saúl un hombre que también tenía la unción de Dios, pero no cuidó de ella. Saúl no adulteró, no blasfemó pero desobedeció y no hubo arrepentimiento en este hombre, no cuidó de la unción. Perdió la unción no dejó de ser rey, pero no tenía la unción y sin la unción no somos nada.
¿Estás cuidando de la unción? La unción cuidará de ti, pero necesitas cuidar de la unción. Hay algo que va a cambiar esta ciudad y será cuando esta cuidad vea la gloria de Dios. La iglesia a sido llamada para caminar en lo sobrenatural, haciendo cosas sobrenaturales, cuidemos de la unción que Dios nos a dado; no estamos lejos de un avivamiento solo cuidemos de la unción por que hay algo grande que esta por venir.
Muchos cayeron y no están cuidando de la unción del Señor, es momento de buscar más de Dios como Elías, como David, como grandes siervos de Dios. Dios nos está levantando para un gran avivamiento, sólo cuida de la unción y la unción cuidará de ti.

Me ministro
Este parrafo me ministro. Muchas Gracias
Dr. Adrian Najera
Dayspring Christian University
Dallas, Texas USA
najeraad@hotmail.com
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