Despues de Salvos Transformados
Lucas 8: 35
Y salieron a ver lo que había sucedido; y vinieron a Jesús, y hallaron al hombre de quien habían salido los demonios, sentado a los pies de Jesús, vestido, y en su cabal juicio; y tuvieron miedo.
a).- Ser alguien completamente rendido .- Saben hermanos hemos aprendido a caminar durante el tiempo de nuestras vidas lejos de Dios con nuestras propias razones, con nuestras propias decisiones, hemos actuado de la manera que hemos creído que axial era, y esto hasta hoy a muchos nos acompaña,
Yo nunca tuve padres por eso soy o actuo a si (aprendió a vivir a sí sin cobertura si protección)
Siempre tuve que tomar mis propias decisiones
Mi mama siempre trataba a si a mi papa
Mi papa siempre venia borracho y pegaba a mama (y ahora lo haces con tu esposa)
Quien te enseño a gritar en casa (lo aprendí de papa mama o de los hermanos)
Aprendí a salir solito de los problemas
Todo esto te ha conllevado muchas veces a ser y actuar con independencia de Dios a pesar de que ya eres un cristiano, Todos los hombres de Dios fueron hombres rendidos a Dios. Sus fuerzas, sus talentos, rendidos a Dios Moisés, actuó por cuenta propia, y tubo que huir a desierto allí se torno en un hombre manso, y en la zarza termino su dependencia. David, Pablo, etc. Estar a sus pies también es estar consagrado es decir “mi vida es para El”, lo que hago para su gloria, lo que digo para su gloria.
c).- Ser fiel.- Es estar allí en las buenas o malas, una vez mas déjeme decirle que la fidelidad se manifiesta no en los mejores momentos sino en los peores, fidelidad en nuestra obediencia, ya percibieron que desde niños somos mas obedientes a lo que nos conviene, pero cuando algo no nos gusta entonces nuestra obediencia se pone en tela de juicio.
d).- Estar dispuesto a ser amado.- No todos están dispuestos a ser amados por el Señor, amor no es condescendencia, muchas veces es capacitación, formación, enseñanza (ejemplo de Jesús llevado al desierto por el espíritu para que sea tentado), muchas veces es disciplina. (Hebreos 12:6-10) “porque el Señor al que ama, disciplina,
y azota a todo el que recibe por hijo».
7Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, no hijos. 9Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 10Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero este para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. 11Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que por medio de ella han sido ejercitados. Hemos comprendido mal la perspectiva del amor, creemos que nos ama aquel que a todo nos dice si, tengo en casa una hija que si le dejas dormir hasta el medio día, y le dices que no vaya mas al colegio que no necesita hacer las tareas, seria la persona mas feliz de la tierra y ciertamente no dudaría de mi amor. Que tan dispuesto estas hacer amado por Dios, hay cosas que no entendemos y cuando no entendemos es la confianza la que debe sujetarnos, Estoy en tus manos entonces ¿Dónde estaba el amor de Dios con José cuando lo vendían, donde estaba el amor de Dios con Pablo cuando lo encarcelaban, etc. …
Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, 10y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, 11donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni extranjero, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.
12Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 13soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. 15Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. 16La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. 17Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

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